ASCENSO

Ciudad dormitorio, Baby boom, emigración interior, área metropolitana, Las cuatro esquinas. Las meadas de los perros dejando geografías imaginarias en las aceras. Los chicles que dejan en el suelo la huella evidente de la falta de civismo. Las firmas en los muros, en los cierres de los negocios. El antiguo cuartel de la España no tan antigua, erigido ahora en universidad con césped y universitarias trigueñas, verticales como los arbotantes de las catedrales góticas que vienen de beca Erasmus para aprender español y a superar las resacas de los juernes, de las discotecas, de los botellones.

Ciudad dormitorio, Baby boom, emigración interior, área metropolitana y la línea férrea que nos une con Madrid y que divide la ciudad como un quebrado, de cuya catenaria colgamos, como murciélagos, los sueños, las ilusiones.

Nuestros padres vinieron cuando esto era un pueblo y olía a ganado, cuando había que ganarse la vida para dejar la miseria y la pobreza para venir aquí, para vivir en otro pueblo con otro tipo e pobreza. Aquí compraron sus casas donde guardar sus ilusiones con tres habitaciones para criar a los niños. Eran, sin saberlo, la fuerza centrífuga del mercado inmobiliario. Si no puedes comprar una casa en Madrid, cómpratela en las afueras.

Pueblo con cuatro calles, casas bajas, olor a leña. Barro en invierno, calor infernal en verano. La confitería, el bar, el ayuntamiento y poco más. Ahora los bares del centro tienen, todos, alguna foto de antaño para que los clientes jueguen a reconocer la calle de hoy ( antes/después)y para que busquen las diferencias entre el tardofranquismo y la democracia actual.

Ciudad dormitorio, Baby boom, emigración interior, área metropolitana y nuestra infancia en algún colegio público de esos que tenían el techo azul, y que albergaban nuestras fantasías, rutinas, tedios y en cuyas paredes jugábamos al fútbol, nos rompíamos alguna muñeca saltando a por el balón desde aquellas herrumbrosas vallas. Portales apiñados, cuatro pisos de altura, un barrio lleno de chavales, partidos de fútbol donde las porterías eran los bancos de madera primero, de piedra después. Jugar a las canicas, a las chapas, salir con el patín para extraviarnos en un kilómetro cuadrado. Algunos chavales de nuestra quinta cayeron del lado de la droga y andaban por las calles como los zombies del video de Michael Jackson, hasta que cayeron en la lápida para no volver a salir. -Eh, niño, dame las pelas o te pincho.

…Niño, estudia, para no trabajar como un cabrón como tu padre.

Veranos de libertad, de calle, de amigos, de piscinas públicas donde íbamos todos a dejarnos deslumbrar por la belleza de las niñas y donde nos comíamos el bocadillo con una voracidad inusitada ( no hay mejores bocadillos que aquellos). -Niño, no te tires al agua después de comer que te va a dar un golpe de digestión Y no perder de vista la mochila porque si te descuidabas, ésta volaba.

En esta ciudad donde aún cuelgan las botas, unidas por los cordones, en los cables de teléfono que unen unas fachadas con otras, el equipo que lleva el nombre del pueblo ha subido a primera. Y la gente espera impaciente la temporada próxima para ver cuánto y cómo dura la alegría en la casa del pobre. En este nuevo estadio, próximo al cementerio, descansan las ilusiones de mucha gente, siempre conscientes de que los momentos culminantes suelen ser efímeros.

Allí, en el Butarque, cerca del arroyo por el que nunca pasa el agua, donde el matadero dejaba un reguero de sangre y un olor a muerte que no logramos olvidar, allí, en Butarque,soñarán algunos niños, al ver a sus estrellas de visita, poniéndose del lado del humilde que, con pocos medios, trabajo e ilusión, ha convertido al pueblo en un lugar en el mapa ( sólo por salir en la tele).

El día después del ascenso, cuando aún resonaban los cánticos de la gente, cuando aún había rezagados nocturnos que volvían a casa afónicos, yo estaba comprando el periódico. Había muerto Mohamed Alí, el más grande y el Lega, el más pequeño, compartía la portada con un mito viviente/muriente.

Habrá que ver si el día del descenso ( espero que lejano) habrá tanta gente apoyando al equipo. Habrá que verlo. ¿Se pintarán ese día el rostro con los colores tribales?.

Mientras tanto, soñemos.

Discusión

Escribe el comentario:
Z Z I C S
 
blog/2016/07/10.txt · Última modificación: 09:05 10/07/2016 por david
Recent changes RSS feed Creative Commons License Donate Minima Template by Wikidesign Driven by DokuWiki